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3.8.10

Procesos de oportunidades

“Con la obra ya casi acabada, los responsables de la seguridad del edificio nos sugirieron que colocáramos unas salidas de emergencia. Yo mantenía que la idea inicial había muerto, mientras que Siza, por lo contrario, comenzó de inmediato a modificar pacientemente el proyecto colocando las dos puertas de modo que encontraran e equilibrio justo, la escala correcta y las proporciones y las distancias adecuadas. El resultado final fue una fachada que seguramente era mucho más bella e interesante que la que habíamos proyectado en un principio. Se deben tener necesariamente en consideración las circunstancias reales para poder pensar no sólo según las reglas de una “gramática universal y abstracta”, sino también ser capaces de empaparse en el contexto y hacer que el proyecto nazca a partir de aquellas circunstancias precisas. La creatividad de un arquitecto consiste justamente en comprender y resolver tales contradicciones. En nuestra profesión nos enfrentamos constantemente con problemas que hay que resolver, con errores y adversidades; la grandeza y la genialidad de un buen arquitecto residen en la capacidad de gobernar las contrariedades y las adversidades.”

Eduardo Souto de Moura
Conversación con estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Sociedad Politécnico de Milán (campus Leonardo) Milán, 25 Febrero de 2005

Eduardo Souto de Moura, conversaciones con estudiantes. GG,2008. Pág.58

12.12.09

El proyecto es una pieza del gran proyecto de vida dentro del proceso de constante transformación del mundo

Álvaro Siza hace arquitectura igual que dibuja. Los dibujos que acompañan a sus proyectos –plantas, secciones, perspectivas, anotaciones, figuras, detalles constructivos…- se van amontonando unos sobre otros. El último en llegar no aniqula al anterior: se pone encima, pacíficamente. El papel sobre el que se dibuja podría haber sido, desde el primer proyecto hasta el último, siempre el mismo.

Todos los proyectos anteriores forman parte del último proyecto. Todo lo que se ha visto, oído, tocado, imaginado o construido, es incorporado y acaba por reaparecer. Cada nuevo trazo contiene todos los anteriores. Cada nueva configuración será apenas entrevista, en la fragilidad de lo efímero, antes de ser nuevamente transformada por la siguiente capa.
“La realidad está hecha de superposiciones, transformaciones, recuperaciones” (1). Así la arquitectura de Siza consistirá en transformar la realidad a la que se incorpora con la colocación de una nueva capa, de un estrato de significado. Una operación que se pone en el interior de una cadena de transformaciones iniciada mucho antes. Siza sabe que no podrá nunca, ni siquiera en el desierto (2), depositar el primero de los estratos. Mientras, desea – íntimamente – que no sea tampoco el último.”

Arquitecturas fugaces, Carles Muro. Escritos de Arquitectura.
Notas sobre algunos dibujos de Álvaro Siza. Publicado originalmente en CIRCO, nº13, Madird, 1994.

(1)Álvaro Siza, “Il procedimento iniziale”, en Lotus International, nº 22, Milan, 1979. P 49
(2)Álvaro Siza, “Gostaria de construir no deserto do Sahara”, Quaderns d’Arquitectura i Urbanisme, nº 169-170, Barcelona, abril-septiembre 1987,pp90-91