Mostrando entradas con la etiqueta William Graham Sumner. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta William Graham Sumner. Mostrar todas las entradas

5.7.14

La ciudad protagonista del territorio TIC



Entrados en el siglo XXI se ha desvanecido la ciudad de las tecnologías de la información que profetizaban, hace pocas décadas, los futurólogos disfrazados de gurús. Tampoco se ha llegado a la tecnópolis totalitaria denunciada por los nostálgicos del "cualquier tiempo pasado siempre es mejor". Resulta interesante repasar las atrevidas predicciones mesiánicas que las novelas de ciencia ficción dibujaban sobre el futuro tecnológico que venía con la aparición de las nuevas tecnologías del transporte y la comunicación. Narraciones sobre ciudades transformadas en un territorios dispersos donde todas las personas trabajarían desde sus casas y se relacionarían exclusivamente mediante el ordenador. El tiempo ha comprobado como erróneas esas visiones sobre el impacto tecnológico sobre nuestras vidas y sus consecuencias simplistas, lineales, de causa-efecto tecnológica que tendrían. Unas visiones basadas sobre las lógicas de la inevitabilidad o de la pura salvación tecnológica sobre la sociedad.

4.4.09

Educar o formar loritos...

“Si se difundiera en el seno de una sociedad el hábito de pensar críticamente, éste prevalecería por doquier, puesto que constituye una forma de hacer frente a los problemas de la vida. Los excesos de ciertos oradores no provocarían el pánico en las personas educadas de ese modo. La gente así se toma el tiempo antes de creer y es capaz, sin dificultad y sin necesidad de certezas, de considerar las cosas como probables en distintos grados. Esa gente puede esperar los hechos y luego sospesarlos con que presentan sus proposiciones un bando o el otro. Esas personas saben resistir ante los que apelan a sus más enquistados prejuicios o los que echan mano de la adulación. La educación en esa capacidad crítica es la única de la que puede decirse que produce buenos ciudadanos.”

William Graham Sumner