“… lo electrónico se identifica con lo primitivo. Su ubicuidad intangible, su promiscuidad y su accesibilidad incontrolable simbolizan una falta de orden, profundidad, tradición, civilización. Como respuesta, el lenguaje de la biblioteca se ha vuelto moralista y defensivo: su retórica proclama – implícita y explícitamente – la superioridad de su misión, su responsabilidad social, su valor…
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En la última década se ha producido una desvalorización acelerada, si no una extinción, del ámbito público, que se ha ido sustituyendo por formas cada vez más sofisticadas y amenas de lo privado. Comprar se ha convertido en la finalidad última del ser humano y sus infraestructuras en constante expansión están transformando inexorablemente el carácter de la condición urbana. La esencia del ámbito público es su gratuidad. Cada vez más, se está reemplazando por acumulaciones de sustancia semipública que, aunque parecen darnos la bienvenida, en realidad nos hacen pagar. La biblioteca está expuesta a ser una institución obsoleta y moralista desde el momento en que se ha convertido en el último repositorio de lo gratuito y lo público.”
Rem Koolhaas /Office Metropolitan Architecture
Biblioteca Pública de Seattle,
Connection, verb architecture boogazine